Cristian
Ritondo

NO PODEMOS PERMITIR UN SOLO DÍA DE PARO EDUCATIVO MÁS

Me llena de bronca ver al gobernador Axel Kicillof hablar de la educación pública, subir videos con chicos usados para propaganda, pavonearse sacándose fotos con Baradel hablando del rol de los docentes.

La situación es clara e indiscutible: de 460 días escolares durante la gestión de Kicillof, solo 100 aproximadamente las escuelas estuvieron abiertas. Eso sin contar los días perdidos en cientos de establecimientos que no tenían calefacción.

La catástrofe educativa a la que nos condenó su gobierno supera ampliamente las consecuencias tremendas de la pandemia, de la guerra y de cualquier otra excusa que quieran poner.

Condenaron a una generación a caerse del sistema. En el conurbano casi 3 de cada 4 chicos de hasta 14 años son pobres. Así como lo leés. Más del 70% son pobres, según los datos del propio gobierno.

Me pueden decir qué clase de oportunidades le damos a estos chicos si tuvimos las escuelas cerradas dos años. Si miles perdieron clases por no tener algo tan básico como gas para calefacción. 

No podemos perder un día más. Cientos de miles de chicos quedaron fuera del sistema educativo y Kicillof no hizo absolutamente nada para recuperarlos. Casi pareciera que los prefiere pobres y sin educación. 

Ahora llegamos al colmo de los colmos, Baradel convocó a un paro para defender a un sindicalista chubutense que fue condenado por prender fuego una legislatura. 

¿Qué tiene que ver esto con la educación de nuestros chicos? 

Cada día con las escuelas cerradas en la Provincia de Buenos Aires es una oportunidad más perdida que no vuelve. 

Cada día con las escuelas cerradas es un padre o una madre que no puede trabajar por quedarse a cuidar a sus hijos. Es un chico que ese día no pudo comer porque no fue al comedor. 

Cada día con las escuelas cerradas es un pibe que jamás va a poder ir a la universidad, ni salir de la pobreza. 

Cada día nos condenan más. Están destruyendo a una generación y lo hacen sin culpa y sin vergüenza. 

Baradel es aliado y socio del gobierno de Kicillof, no hace nada sin su consentimiento. Tenemos que terminar con esta mafia. 

Kicillof, basta.